Durante años, la vaquita marina ha sido uno de los símbolos más claros de la crisis ambiental. Su población, reducida a niveles críticos, colocó a esta marsopa en el centro del debate internacional. Sin embargo, un reciente reporte de la Semarnat abre un panorama distinto al observado en la última década.
De acuerdo con la dependencia federal, en los últimos cuatro años la población de la vaquita marina dejó de disminuir. Este dato representa un cambio relevante frente a periodos anteriores, cuando cada nuevo monitoreo confirmaba una reducción constante de ejemplares.
Avistamientos Recientes Refuerzan Esperanza Ambiental
Durante 2024 se registró el mayor número de avistamiento en comparación con los ocho años previos. Entre estos registros se documentaron dos crías y una vaquita joven, un hecho que refuerza la hipótesis de que la especie podría estar entrando en una etapa de estabilidad, aunque todavía bajo alto riesgo.
El avistamiento de crías es uno de los indicadores más relevantes para evaluar la situación de la vaquita marina. No se trata solo de la presencia de ejemplares adultos, sino de señales de reproducción activa dentro de su hábitat natural.
Las autoridades ambientales señalaron que estos registros no son aislados. Forman parte de un monitoreo constante que ha permitido observar un comportamiento más estable de la especie en los últimos años.
Este contexto fue presentado por la delegación mexicana durante la 78 Reunión del Comité Permanente de la CITES. En ese espacio, se destacó que los datos recientes podrían indicar que las medidas de protección comienzan a generar resultados visibles.
La vaquita marina, una especie endémica del Alto Golfo de California, ha sido considerada durante años como la marsopa más amenazada del mundo.
Reducción De Embarcaciones Y Control Pesquero
Uno de los factores clave detrás de estos avances es la reducción drástica de embarcaciones en las zonas donde habita la vaquita marina. En especial, en la Zona de Tolerancia Cero, considerada el núcleo más sensible para la conservación de la especie.
En los últimos dos años, el número de embarcaciones detectadas en esta área pasó de 171 a solo cuatro. Esto representa una caída del 97.6 %, un dato que la Semarnat destacó como uno de los logros más importantes del Plan de Acción.
A este esfuerzo se suma la implementación de un Sistema de Vigilancia de Largo Alcance. También se colocaron hologramas de seguridad en embarcaciones legales y se inició un proceso para actualizar el registro de pescadores, con el objetivo de fortalecer el control en la región.
Cooperación Internacional Contra El Tráfico Ilegal
La protección de la vaquita marina está estrechamente relacionada con el combate al tráfico ilegal de totoaba. La totoaba es un pez endémico del Golfo de California y una de las especies más amenazadas de México. Su población cayó de forma drástica por la pesca ilegal, impulsada por el alto valor de su vejiga natatoria en el mercado negro internacional.
Esta actividad no solo pone en riesgo a la totoaba, sino que también afecta a la vaquita marina, ya que las redes utilizadas para capturarla suelen atraparla de manera accidental. Esta actividad continúa siendo una de las principales amenazas para la especie, al utilizar redes que ponen en riesgo a la marsopa.
México subrayó la necesidad de una cooperación trilateral efectiva. Durante la reunión de la CITES, se destacó que China y Estados Unidos deben asumir su parte de responsabilidad como países de tránsito y destino de productos ilegales.
La delegación mexicana estuvo encabezada por la subsecretaria de Política Ambiental, Marina Robles, junto con autoridades de protección ambiental y representación diplomática. El mensaje fue claro: sin corresponsabilidad internacional, los esfuerzos locales no serán suficientes para erradicar el problema.
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