El Parque ecológico Tula fue cancelado luego de una consulta ciudadana realizada en Hidalgo. El proyecto, impulsado por la Secretaría de Medio Ambiente y respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum, generó oposición social y cuestionamientos ambientales. Aunque contemplaba una inversión millonaria y un modelo de economía circular, la falta de consenso comunitario y de estudios técnicos detonó su cancelación.
Consulta Ciudadana Detona Cancelación Del Proyecto
La cancelación del proyecto se confirmó tras conocerse los resultados de la consulta ciudadana realizada en municipios del Valle del Mezquital. Mientras habitantes de Atitalaquia y Tlaxcoapan se manifestaron en contra, en Tula de Allende se registró respaldo parcial.
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Secretaría del Medio Ambiente buscará otro sitio para desarrollar el parque. Señaló que el gobierno federal respetará la decisión de las comunidades y no avanzará con un proyecto rechazado por la población.
El parque ecológico y de reciclaje contemplaba una inversión federal de mil 720 millones de pesos. Sin embargo, la falta de acuerdo social se convirtió en el principal factor para frenar su desarrollo en esta región de Hidalgo.
Así Era El Parque Ecológico Tula Planeado Para Hidalgo
El proyecto fue presentado como el primer Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar del país. Su objetivo principal era eliminar de forma gradual más de 450 tiraderos a cielo abierto en la región, beneficiando a más de 600 mil habitantes.
La iniciativa incluía la construcción de una planta de reciclaje con capacidad para procesar residuos sólidos de 14 municipios. Para esta infraestructura se destinarían mil 300 millones de pesos, mientras que otros 420 millones serían utilizados para crear un parque ecológico con áreas verdes y deportivas.
El predio, propiedad de Petróleos Mexicanos, cuenta con alrededor de 700 hectáreas. De ese total, 20 hectáreas estaban previstas para un nuevo hospital del IMSS-Bienestar. En una primera etapa se utilizarían 70 hectáreas entre la planta de reciclaje y el parque.


Organizaciones Denunciaron Proyecto Del Parque Ecológico Tula Por Falta De Transparencia
Previo a la consulta, organizaciones civiles y colectivos locales manifestaron su rechazo al proyecto. Más de 20 agrupaciones alertaron sobre lo que calificaron como una simulación institucional por parte de la Semarnat.
Integrantes de Greenpeace México señalaron que las reuniones informativas fueron convocadas de manera exprés y sin la presentación de documentos técnicos. Afirmaron que estos encuentros repitieron información ya conocida y funcionaron como actos de promoción, no como espacios de diálogo.
Los colectivos subrayaron que el Valle del Mezquital está clasificado por Conahcyt como una de las regiones con mayor emergencia sanitaria y ambiental del país. En ese contexto, cuestionaron la viabilidad de un nuevo proyecto industrial sin una estrategia previa de remediación ambiental.
También denunciaron que el proyecto carecía de una Manifestación de Impacto Ambiental. Sin este documento, señalaron, la consulta pública no permite evaluar riesgos reales para la salud y el entorno.
Temor A Incineración Y Mayor Contaminación
Uno de los principales puntos de conflicto fue el enfoque de la economía circular impulsada por la Semarnat. Las organizaciones advirtieron que la ley prioriza criterios económicos y permite tecnologías como la termovalorización.
Indicaron que procesos como la pirólisis pueden liberar contaminantes orgánicos persistentes, dioxinas, furanos y metales pesados. Además, señalaron que existen acuerdos con empresas que convierten residuos plásticos en energía, lo que incrementa el temor a la quema de desechos.
Habitantes de Tula y municipios aledaños expresaron su preocupación por la posibilidad de que el parque se convirtiera en un centro receptor de basura del Valle de México. Esto implicaría más emisiones, mayor consumo de agua y nuevas cargas ambientales en una zona ya afectada por industria pesada.
Los colectivos recordaron que el Acuerdo de Escazú obliga al Estado mexicano a garantizar acceso a información clara y participación pública antes de tomar decisiones ambientales, algo que, aseguran, no ocurrió en este caso.

Cancelación Del Parque Ecológico Tula Abre Debate Sobre Política Ambiental
La cancelación del Parque Ecológico Tula abrió un debate sobre la forma en que se diseñan y comunican los proyectos ambientales en el país. También evidenció la desconfianza de las comunidades hacia iniciativas que no parten de procesos participativos sólidos.
Aunque el gobierno federal ha reiterado su compromiso con el medio ambiente, el caso de Tula muestra que la aceptación social y la transparencia técnica son claves para avanzar en proyectos de gran escala.
Por ahora, la Semarnat deberá buscar una nueva ubicación para el parque de economía circular tras su cancelación por la disconformidad de la comunidad. Mientras tanto, organizaciones y habitantes insisten en que cualquier nuevo proyecto debe priorizar la salud, la remediación ambiental y la participación comunitaria desde el inicio.
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